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Más proteína NO significa más carne: La ciencia de la nutrición estratégica


En el ámbito de la salud y el fitness, ha prevalecido durante años una idea simplista y dogmática: "Si quieres aumentar tu ingesta de proteína, debes comer más carne". Sin embargo, la ciencia nutricional moderna nos invita a desplazar el enfoque desde el alimento hacia el contexto metabólico y el nutriente.


La proteína como nutriente, no como dogma

Desde un punto de vista fisiológico, el cuerpo humano no distingue etiquetas comerciales o ideologías alimentarias; el organismo reconoce aminoácidos, no simplemente "carne" o "lentejas". La proteína es un macronutriente esencial con funciones críticas que van más allá de la simple construcción de tejido:


  • Preserva y construye masa muscular, vital para prevenir la sarcopenia,.

  • Mejora la saciedad y el control del apetito.

  • Participa en la regulación metabólica y hormonal.

  • Es un factor determinante para un envejecimiento saludable.


¿Cuánta proteína necesitamos realmente?


La recomendación tradicional de 0,8 g/kg/día ha quedado obsoleta, ya que representa un mínimo para evitar deficiencias, no un objetivo óptimo para la salud.

Basado en la comprensión actual del metabolismo y la resistencia a la insulina, el rango recomendado para un adulto sedentario a moderadamente activo es de 1,2 a 1,6 g de proteína por kilogramo de peso corporal al día,. Por ejemplo, una persona de 70 kg debería aspirar a consumir entre 84 y 112 g de proteína diarios para apoyar su salud metabólica y preservar su musculatura.


Proteína animal vs. vegetal: Una comparativa honesta


La nutrición efectiva no debe ser binaria ni caer en extremos,. Ambas fuentes tienen características que deben ser evaluadas estratégicamente:


  1. Proteína Animal: Se caracteriza por una alta biodisponibilidad y un perfil completo de aminoácidos en menor volumen de alimento.

  2. Proteína Vegetal: Aunque suele tener una menor densidad proteica, aporta beneficios adicionales como fibra y un perfil metabólico mejorado.



Tabla de equivalencias prácticas (~20–25 g de proteína)


Es importante notar que las fuentes vegetales requieren mayor cantidad y una combinación inteligente debido a su menor densidad proteica en comparación con la animal.


Conclusión: Nutrición aplicada, no ideología


La clave de una dieta efectiva es que sea estratégica, honesta y basada en evidencia, no en dogmas nutricionales. Aumentar el consumo de proteína no se trata de "idolatrar una fuente", sino de cubrir una cantidad diaria ajustada al contexto clínico de cada individuo, distribuyendo la ingesta a lo largo del día y priorizando siempre la comida real.



Nota: Este material es educativo y no sustituye la valoración médica individual.

 
 
 

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